Vámonos juntos, sólo es dar un paso más.
Pon el cerebro en posición horizontal,
que esto se pierde y no es tan fácil de encontrar...

miércoles, 19 de diciembre de 2012

Me convertí en algo que odiaba.

Siempre odié que me besaran con los ojos abiertos y yo ahora me he convertido en algo así. Uso la lengua, sí, pero eso es algo fácil. Lo difícil es besar de verdad, lo difícil es besar y que se acabe el mundo. Ya nadie besa como antes y la verdad es que yo tampoco.

¿Alguna vez has pensado con quién quieres pasar tus últimas 24 horas?

Supongo que en alguna época de vuestra vida, solo si habéis estado enamorados, esta pregunta no rondaba tú cabeza. Sino que simplemente compartías con esa persona especial cómo sería vuestra vida dentro de 10 o 15 años.

Pero esto no dura para siempre, después todo empieza a torcerse. Tus planes de futuro con ella los ves más y más lejos, hasta que no llegas a recordar cómo era ese pequeño gesto que sólo ella sabía hacer para comportarse como una niña pequeña, o cómo sabía interpretar cada una de las estrellas del cielo para hacer que la noche más simple se convirtiera en la noche perfecta.
Y no sólo eso, sino que no consigues acordarte de esa mirada que pedía a gritos que dejases de hablar y la comieses a besos, la manera de quitarte la manta en esas noches de invierno y sobretodo de cómo te amaba.