Como la manta en invierno y el abanico en verano. Como el armario desordenado o la cama desecha. Como el olor a tostadas o a café recién hecho. Como la risa de una niña y las gracias de un niño. Como el olor de la primera calada o el sonido del papel al quemarse. Como la cara recién afeitada o las manos suaves. Como la forma en la que se ríe o en la que reniega. En la que me mira, me aparta la mirada y me vuelve a mirar. Como el sabor de mis labios en su cara. Como sus manos heladas en mi pecho y las mías en su pelo. Como sus labios en mi cuello o mis susurros en su oído..
Como escuchar un "te quiero" o un "volveré".