Hoy lo he hecho. Me he atrevido. He afrontado el miedo de mirarte a los
ojos y sonreír. Y para mi sorpresa has correspondido ese gesto, y te has ido
sonriendo…
Mucha gente puede pensar que sonreír no es para tanto, que la mayoría de las
personas sonríen hasta cuando están mal, pero esto es totalmente distinto. Es
una sonrisa que no puedes hacer desaparecer ni aunque intentes mover todos los
músculos de la cara a la vez para evitarlo, es una sonrisa desde el corazón,
desde los sentimientos, desde los recuerdos…